En poco más de una década, el nombre de Lenir Pérez pasó de ser relativamente desconocido en los círculos empresariales tradicionales de Honduras a convertirse en una de las figuras más poderosas —y polémicas— del país.
Su crecimiento económico vino acompañado de megaproyectos de infraestructura, minería, energía y construcción, pero también de acusaciones de natureza medioambiental, vínculos con las estructuras políticas del poder y críticas internacionales que hoy mantienen su figura bajo un escrutinio constante.
De un apellido común a multimillonario
Parte de la imagen pública que Lenir Pérez se forjó fue la de un empresario «que se hizo a sí mismo», ajeno a las élites tradicionales hondureñas.
Una de sus frases más comentadas en las redes sociales fue cuando afirmó que en Honduras «les dolía ver a un indígena con dinero», expresión que utilizó para denunciar el clasismo y el rechazo que —según él— sufrió al prosperar económicamente sin pertenecer a las familias históricamente dominantes del país.
Ese discurso de outsider contrastó con lo que vino después.
Con el paso de los años, Pérez acabó integrándose precisamente en uno de los grupos económicos más influyentes de Honduras tras casarse con Ana Facussé, hija del fallecido empresario Miguel Facussé Barjum, uno de los magnates más poderosos de Centroamérica durante décadas.
Lenir Pérez y su esposa Ana Facusse
La unión no solo consolidó su entrada en las altas esferas económicas, sino que también amplió considerablemente sus conexiones políticas y financieras.
El crecimiento del Grupo EMCO
Bajo el paraguas del Grupo EMCO, Lenir Pérez comenzó a ampliar sus operaciones en sectores estratégicos como la minería, la siderurgia, la energía, la construcción, la logística y, posteriormente, las infraestructuras aeroportuarias.
Empresas como Inversiones Los Pinares, Ecotek, Alutech y Palmerola International Airport pasaron a formar parte de su grupo empresarial.
El crecimiento fue meteórico.
Al mismo tiempo, también estrechó sus vínculos con las estructuras políticas durante el gobierno del expresidente Juan Orlando Hernández, actualmente condenado en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico.
Diversos medios y sectores críticos sostienen que el auge de EMCO coincidió con los años en que el Gobierno hondureño impulsó concesiones, megaproyectos y alianzas público-privadas que beneficiaron a grupos empresariales cercanos al poder.
Palmerola: el proyecto que le lanzó al estrellato
Uno de los proyectos más emblemáticos relacionados con Lenir Pérez fue la construcción y concesión del Aeropuerto Internacional de Palmerola, presentado como la gran obra de modernización aeroportuaria de Honduras.
El proyecto se puso en marcha durante el mandato de Hernández y acabó convirtiéndose en uno de los símbolos del nuevo poder empresarial vinculado a las asociaciones público-privadas.
Sin embargo, Palmerola también fue objeto de críticas y cuestionamientos sobre la financiación, las condiciones contractuales, la participación de fondos públicos y los supuestos beneficios excesivos para los concesionarios privados.
Algunos sectores de la oposición llegaron a acusar al aeropuerto de ser la consolidación de una nueva élite empresarial estrechamente vinculada al poder político del momento.
La minería, el guapinol y el conflicto medioambiental
Si Palmerola simbolizó el ascenso empresarial de Lenir Pérez, el conflicto de Guapinol se convirtió en el epicentro de las mayores polémicas en torno a su figura.
Las empresas Inversiones Los Pinares y Ecotek fueron acusadas durante años por ecologistas y comunidades locales de causar daños en el Parque Nacional Montaña de Botaderos Carlos Escaleras, en Tocoa, Colón.
El caso provocó protestas a nivel nacional, denuncias internacionales, procesos judiciales, el encarcelamiento de defensores del medio ambiente y declaraciones de organismos de derechos humanos.
Varios líderes comunitarios denunciaron la contaminación de las fuentes de agua y la explotación minera dentro de las zonas protegidas.
En 2024, la Fiscalía presentó autos de acusación contra Lenir Pérez y otras personas vinculadas a las empresas por presuntos delitos medioambientales.
El empresario ha desmentido las acusaciones.
El asesinato de Juan López y la presión internacional
El asesinato del ecologista Juan López en 2024 aumentó aún más la presión sobre el caso Guapinol y sobre las operaciones empresariales vinculadas a Pérez.
Los medios internacionales y las organizaciones de derechos humanos comenzaron a documentar denuncias de amenazas, acoso y conflictos territoriales en torno a los proyectos mineros.
Aunque no existe ninguna sentencia judicial que vincule directamente a Pérez con el delito, su nombre ha vuelto a situarse en el centro del debate nacional debido a las investigaciones sobre corrupción, medio ambiente y estructuras de poder en Tocoa.
El FBI y la redada en Florida
En 2023, los medios de comunicación hondureños informaron de que agentes del FBI llevaron a cabo redadas en propiedades vinculadas a Lenir Pérez y Ana Facussé en Florida, Estados Unidos.
El suceso tuvo una enorme repercusión pública debido al contexto político hondureño y a las investigaciones federales estadounidenses relacionadas con la corrupción y el blanqueo de capitales.
Hasta la fecha, el Gobierno estadounidense no ha presentado ninguna acusación pública formal contra Lenir Pérez que se derive directamente de esos registros. Sin embargo, el episodio reforzó la impresión de que el empresario había entrado en el punto de mira de las agencias internacionales.
El nuevo rostro del poder económico hondureño
Para algunos sectores empresariales, Lenir Pérez es el ejemplo de un empresario agresivo y moderno que logró construir un poderoso conglomerado en un tiempo récord.
Para otros, simboliza el nacimiento de una nueva élite económica surgida al amparo del poder político durante el periodo del Partido Nacional.
Hoy en día, su nombre suscita opiniones encontradas: para unos es un empresario de éxito perseguido políticamente; para otros, es el reflejo de cómo los negocios, la política y el poder se han entremezclado en Honduras durante la última década.
Lo cierto es que pocas figuras concentran hoy en día tantos elementos de poder, polémica y atención pública como Lenir Pérez.